Acompañando la vida de las comunidades de Alta Montaña. Chasquivil y San José de Chasquivil.(Tucumán- Argentina)
Los días 19 al 21 de Octubre y 30 al 3 de noviembre, se realizaron dos viajes a la montaña para compartir la vida con comunidades que viven más allá de los caminos, debiendo recorrer cerros y quebradas durante más de 8 horas a caballo para llegar a visitarlos.
La primera visita la realizaron Marcelo Morales, Rossana Aguilar y la Hna Cynthia Folquer. El largo trayecto a caballo no se sintió ante tanta generosidad recibida. Pararon en la casa de Doña Panchita Morales quien los recibió junto a su familia con mucha alegría.
“La experiencia de la acogida nos hizo experimentar en esos instantes cuando la casa se transforma en casa para otros, la casa de Panchita fue nuestra casa no sólo por tener un lugar donde dormir, sino porque de pronto, formamos parte de sus tareas, charlas y vivencias” expresó Rossana Aguilar.
Al día siguiente, muy temprano, se emprendió la caminata por el cerro para llegar a la capilla; había un motivo muy importante que congregó a toda la comunidad, la celebración de los 25 años de misión en la zona del P. Horacio Brito. Toda la comunidad se fue reuniendo, llegaban a pie o a caballo, niños, jóvenes y ancianos… era un día de fiesta… La celebración de la Eucaristía fue un hermoso reencuentro, en donde se hizo memoria en especial por los que ya partieron y se pidió muy especialmente por todas las madres en su día.
En la escuela se compartió el almuerzo que tuvo el sabor de la generosidad. Los niños disfrutaron de un día de juegos animados por el grupo de jóvenes “Cuesta arriba” que había llegado con muchos regalos para ellos.
Se aprovechó también en esta oportunidad para realizar la primera etapa de filmación de un documental sobre la vida de las comunidades de alta montaña sus historias, creencias, tradiciones. Rossana Aguilar es la “camarógrafa” de este proyecto y el guión está a cargo de la Hna Cynthia Folquer. Las entrevistas que se pudieron realizar fueron un espacio para compartir en profundidad las experiencias y los anhelos de los habitantes de las montañas de Tucumán. Para la elaboración del documental también se aprovechará el material de archivo que Cynthia pudo recopilar en más de 20 años de visitas a la zona. El propósito de este proyecto es rescatar, valorar y dar a conocer la riqueza cultural de las comunidades de alta montaña de Tucumán, para que muchos puedan descubrir en sus costumbres ancestrales, la pervivencia de los pueblos originarios de América en Tucumán.
Este viaje constituyó una posibilidad de renovar el corazón con la simplicidad, la solidaridad, las historias de la gente y el encantador paisaje que hace presente de una manera intensa la presencia de Dios, el hacedor de todo.
La segunda visita la realizaron las Hermanas Eugenia Luque y Mariana González junto a Fr José Luis Trejo y la ex alumna del Colegio Santa Rosa Carolina Petracca que ya había participado como alumna de polimodal en esta experiencia.
"Visitar el cerro y su gente es adentrarse en el misterio de un Dios que en cada viaje: desde las sendas y caminos; desde los distintos encuentros con mujeres y hombres que luchan por sobrevivir, nos enseña a beber del pozo de la vida de los otros y a escuchar la voz de los más pobres, quienes nos regala una sabiduría preciosa que nos ayuda a seguir viviendo”, expresó la Hna Eugenia Luque.
Esta visita estuvo marcada por el trabajo con los niños en la Escuela Nº218 de Chasquivil, los títeres, juegos y canciones. El día 2 de noviembre se acompañó a todos los habitantes de las distintas comunidades que realizaron su visita al cementerio. Una costumbre muy antigua impregna ese día, el adornar las cruces y prender velas a los difuntos, Doña Simeona explicaba que
“son un regalo para nuestros seres queridos, en agradecimiento por su vida, por su presencia en medio de cada familia. Es un modo de continuar expresando el amor que les tenemos”
Compartir el pan, un mate, un rato con la música del acordeón, la bendición de una casa a la noche, tantas experiencias que alumbran el camino, constituyen un camino hacia la fuente de otra sabiduría y una invitación a ser mendicantes de esa verdad que los habitantes de la montaña poseen.
Buscar permanecer en la fe es una búsqueda tan difícil como la de estos viajes a la montaña pero es en estos viajes en donde se pueden encontrar esos pequeños pozos de agua viva que sostienen nuestra frágil fe.
¿Qué es la pacha? ¿Kunasa Pachaxa? Es el eterno misterio, el nido donde creemos existir dentro del universo vital cósmico. Por eso, decimos nido de oro y plata en la dimensión del infinito y en sus múltiples manifestaciones.
Es la casa grande, el nido de vida donde el espíritu nos hace vivir en armonía y por eso nos saludamos y proclamamos en los diferentes ritos cotidianos diciendo: “Que todo sea en hora buena”.
Es el nido de los espíritus protectores como ser: ispalla, espíritu de las plantas, illa espíritu de los animales, kuntur Madani espíritu de la casa y otros. Pero también los espíritus malignos están presentes: larilari, waxwa, antawalla, saxras, y otros que amenazan y provocan desequlibrio.
Aka pacha uraqixa llump’aq taykan jarphipxamawa Uraqinxa qamasitawa kunaymani Yänaka jaqinaksa ajayunakampisa chikaraki. / El espacio de Aquí. El planeta tierra es como una madre generosa, que acoge en sus faldas a todo ser que habita en ella.
“La pacha es nuestra casa grande, nuestro gran nido de Suma Qamañ Uta. Los y las que habitamos en ella somos hijos e hijas de ella, por lo tanto somos una gran familia de diferentes edades, géneros, tamaños colores, gustos, costumbres y otros. La pacha es todo cuanto existe y vive en el universo… la Pacha es chaparu aru (palabra grande) alrededor de ella se hace la historia y la sabiduría Aymara.” (Vicenta Mamani Bernabé)
“En el mundo andino nada ni nadie existe aisladamente, todo mantiene una relación interdependiente y complementaria. En los espacios vitales observados: ALAX PACHA (el espacio de arriba), AKA PACHA (tierra donde habitamos), MANQHA PACHA (subsuelo), subsiste la unidad de la vida, pero en sus distintas formas. La vida es una sola que va transformándose constantemente: así la muerte da nacimiento a otra vida…. (Padre Domingo Llanque 2004, 76)