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Convivencia de jóvenes en Santa Fe

«El 12 de Noviembre, los jóvenes de Pastoral Juvenil Sagrada Familia (Santa Fe) nos encontramos para vivir una experiencia con el objetivo de afianzar y fortalecer el sentido de pertenencia al carisma dominicano y renovar nuestro compromiso de continuar la obra de Madre Elmina.

La convivencia «Llamados a continuar lo que ella empezó» convocó a alumnos, exalumnos y docentes que forman parte de la pastoral del colegio. Fue una oportunidad para fortalecer los vínculos y cerrar un año particular, marcado por aislamientos y nuevas formas de vivir la pastoral y el encuentro con el otro.» (Ana Carbó – Referente de Pastoral del Nivel Secundario del Colegio Sagrada Familia)

“El Viernes 12 de Noviembre fui a la convivencia de la pastoral juvenil dominicana. Fue una experiencia muy linda, con muchos juegos y momentos divertidos. Conocí varias personas nuevas y la pasé muy bien con ellas. 

Me gustó todo el encuentro, la gente, los juegos, la música, etc. Espero que el próximo año podamos vivir otro encuentro como este. Fue un día muy lindo que voy a recordar siempre.” (Anyi Romero – Alumna de 2do año)

“La convivencia con la pastoral juvenil fue una muy linda experiencia que tuve la oportunidad de compartir con amigos y conociendo a nuevos, e interiorizando un poco más el motivo que me invita a continuar con lo que Madre Elmina comenzó.” (Mili Rocco – Alumna de 2do año)

“La convivencia fue un espacio de encuentro entre nosotros para conocernos mejor y volver a nuestras raíces, recordando cuáles son los pilares dominicos que nos sostienen en este caminar siguiendo las huellas de Elmina. La oración, el estudio, la vida en comunidad y la predicación sirvieron de ejes para resolver en grupo distintas situaciones cotidianas que nos afectan como jóvenes en el día a día.

También, redescubrimos nuestra identidad, las cualidades que nos identifican como el grupo de la pastoral juvenil que construimos durante 4 años. Y, por último, renovamos el llamado de Cristo a continuar lo que ella empezó.” (Belen Marzioni –  Exalumna)

“La oportunidad de tener un momento compartido como comunidad y como grupo fuera del ámbito escolar fue el motor para convocar a tantos…

Fue la oportunidad perfecta para, a través de las distintas propuestas, conocer nuevos compañeros. Lo que más me gustó fue sentir que cada actividad estaba perfectamente pensada y se notaba el esfuerzo y el amor volcado en cada momento.

En conclusión, la convivencia fue hermosa y anhelo que se repita.” (Mili Martínez- Exalumna)

“La convivencia del 12/11 fue algo que veníamos esperando y necesitando hace tiempo. Después del encuentro que vivimos algunos de nosotros en Ascochinga, todos estuvimos de acuerdo en que necesitábamos como grupo un espacio para compartir, afianzar vínculos, divertirnos y recuperar fuerzas, recordar por qué hacemos lo que hacemos y poder seguir por este camino. 

A raíz de la pandemia el grupo se fue transformando, hay muchas incorporaciones y reincorporaciones (como es mi caso), hay nuevos rostros y la posibilidad de tener unas horas más de las habituales nos ayudó a poder relacionarnos de otra manera, a conocernos entre todos un poco más allá. 

Retomamos los preceptos de nuestra pastoral y reconocimos nuestras virtudes, nuestros puntos fuertes y eso nos ayudó a entender que somos un grupo que transmite calidez y confianza y que queremos seguir siéndolo. 

Somos un grupo que quiere seguir creciendo, seguir trabajando y consolidándose aún más, bajo la verdad, la predicación, la solidaridad y el ejemplo de Elmina. Digo que somos no desde mi única perspectiva, sino la de la mayoría, ese era al punto al que llegábamos siempre cuando hablaba con mis compañeros. 

Finalizando la jornada, todos empezamos a plantear la necesidad de una convivencia de más días que nos permita trabajar más, solo entre nosotros, para continuar conociéndonos, porque si bien disfrutamos este viernes, nos quedamos cortos de tiempo y con muchas muchas ganas de más. A los más chicos les emocionaron las ideas de los viajes, conocer a las demás escuelas de la Congregación y sobre todo a las Hermanas. 

Sin dudas somos un grupo que sigue creciendo, sigue reacomodándose después de un contexto de pandemia y que tiene ganas de seguir trabajando con Itatí pero también entre nosotros y con el resto de las escuelas compañeras. 

La convivencia nos ayudó a retomar esas fuerzas y poder arrancar el año que viene con la seguridad de que la pasamos bien y nuestro lugar es un lugar seguro, de calidez y es eso lo que nos permite poder ayudar a quién lo necesita, que es nuestro verdadero objetivo.”  (Joaquina Romero – Exalumna)