Oyentes de la Palabra

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LA PALABRA DE DIOS EN EL III DOMINGO DE PASCUA

En este tercer domingo de Pascua la Iglesia nos relata uno de los encuentros con el resucitado más significativo: aquel que tuvieron dos discípulos con Jesús en un camino en medio de la incertidumbre y la tristeza. Nos gustaría compartir cuatro claves de lectura junto a una propuesta de oración.

Hechos de los Apóstoles 2,14.22-33; Salmo 15; 1 de Pedro 1,17-21 y Lucas 24,13-35

Primero. El texto está enmarcado por verbos de movimiento: iban – volvieron. Esto nos da el marco donde se realiza el encuentro y el diálogo entre los personajes: en camino. Igualmente el relato está entre dos claves temporales y espaciales que fortalecen el desarrollo en medio de un camino: desde Jerusalén hacia Emaús, y desde Emaús hacia Jerusalén, y en Aquél mismo día – en esa misma hora.

Otro elemento que nos puede ayudar a enriquecer el tema del camino o proceso vivido por los discípulos son las expresiones: entrecon. En el relato se presentan en oposición. Mientras que la primera, entre, presenta una referencia explícita a estar cercano o al lado; la segunda, con, hace hincapié a una experiencia de compañía, de “estar juntos”.

Es interesante que en el texto, en la primera parte, hay muchas veces que se repite entre, mientras que en la segunda se dice insistentemente con. Parecería ser que en el camino los dos discípulos caminan al lado, pero cuando aparece Jesús, logran “estar juntos”.

En tercer lugar, los discípulos se centran en lo que pasó, en cambio Jesús les habla y les explica las Escrituras. Ambos términos son referidos con la determinación todo lo que pasó – todas las escrituras. Todo lo que pasó, para los discípulos, se refiere solamente a la pasión y muerte, en cambio todas las Escrituras son referidas a todo el proyecto del Reino que se cumple en la persona de Jesús.

Por último, la frase central de la narración es esta: que decían que Él vivía; vale la pena reconocer que está enmarcada con las expresiones habían vistono le vieron. El ver entra dentro del mismo campo semántico de los ojos, que al principio están incapacitados de reconocer y al final, transformados, capacitados para reconocerlo. ¿Qué es lo que produce este cambio? La Escritura es una palabra para los ojos, no es sorprendente que el verbo abrir sea utilizado para indicar el reconocimiento de Jesús y, al mismo tiempo, la comprensión de las Escrituras.

Propuesta para rezar:

Una pedagogía activa. Jesús interpretará los acontecimientos por medio de las Escrituras, pero quiere sobre todo que los discípulos puedan expresar lo que han entendido de todo cuanto sucedió. Jesús les hará dar una vuelta, volver al lugar desde el cual partieron, desde donde provienen. Primero se acerca a ellos, camina en la misma dirección, va en el mismo sentido, los encuentra en el punto en el cual se unen el camino y la inteligencia de los acontecimientos: la tristeza de haberlo perdido, la noche oscura del miedo y la angustia de sentirse abandonados. En ese punto es dónde logran descubrir y reconocer, desde ellos mismos, quienes son y quién es Jesús.

Reencontrar la memoria. La tristeza y la angustia ciegan los ojos de los discípulos hasta el punto de no poder reconocer el aspecto y la voz del maestro. ¡Como si hubieran perdido la memoria! Es, en este punto, dónde se produce efectivamente el encuentro con Jesús, ya que ¡solamente pueden hacer referencia a lo sucedido en estos últimos días y han olvidado todo lo otro! No reconocen la voz porque han olvidado toda la palabra del Maestro. Ante las palabras de Jesús les comienza a “arder” el corazón, pero todavía no pueden reconocer (unir, hacer referencia) entre lo que recuerdan, gracias a la intervención de “otro”, y la persona quien habla.

La memoria. Ver a Jesús caminando con ellos y escucharlo explicar las Escrituras no les alcanza para encontrar esa unión. Hace falta la fracción del pan para que unan la palabra a la persona, el abrir los ojos y abrir la comprensión del misterio. El gesto de partir el pan tiene una función de “memorial”: hagan eso en memoria mía. Es un memorial dónde Jesús se hace presente en obra y palabra, y es allí donde los discípulos logran tejer la relación que tanto les hacía arder el corazón.

Ellos le habían conocido en la unidad entre las palabras y gestos, y esa imagen permanecía en el corazón. Fueron necesarias pocas palabras y un pequeño gesto para reconocerlo, palabras y gesto que resumen toda la actividad profética de Jesús.

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Para profundizar en la Palabra...

 

Una iniciativa, promovida por las Teólogas de la UISG, te propone “Transformadas por la Esperanza”, un espacio de escucha y discernimiento sobre los Evangelios dominicales que acompañarán nuestro camino cuaresmal.