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ENCUENTRO PASTORAL EDUCATIVA 2017 «Viajeros hacia el fondo del alma: una espiritualidad cristiana y dominicana para el siglo XXI»

Relatoría final del encuentro: Ante los grandes desafíos que se plantean en la implementación de proyectos educativos-pastorales entre las nuevas generaciones de niños y jóvenes, este encuentro se propuso ser una instancia de formación que nos permitiese profundizar en la espiritualidad cristiana y en la tradición dominicana.  Se buscó responder a la invitación de los Obispos […]

Relatoría final del encuentro:

Ante los grandes desafíos que se plantean en la implementación de proyectos educativos-pastorales entre las nuevas generaciones de niños y jóvenes, este encuentro se propuso ser una instancia de formación que nos permitiese profundizar en la espiritualidad cristiana y en la tradición dominicana.

 Se buscó responder a la invitación de los Obispos de América Latina quienes en la Conferencia de Aparecida nos animaban a ser “discípulos y misioneros” de Jesucristo, esta invitación la sentimos cada vez con más urgencia en nuestras instituciones educativas.

Durante estos tres días de trabajo intensivos, desarrollamos motivaciones, momentos de reflexión personal y grupal y discernimientos sobre nuestras prácticas pedagógicas. Los espacios de plenario y debate pusieron de manifiesto la riqueza y profundidad de cada uno y del itinerario vivido en estos días.

También tuvimos momentos de silencio y meditación para profundizar las sagradas escrituras y experimentar la dimensión contemplativa de nuestro carisma. Las eucaristías junto con Fr. Rafael Cúnsulo y el Arzobispo de Córdoba, Mons. Carlos Ñañez nos volvieron a centrar en la persona Jesús. En todo momento el coro nos inspiró con su música y su canto, para animarnos a comenzar el trabajo del día o para provocar espacios de silencio y serenidad.

La disponibilidad de Fr. Rafael para acompañarnos en el sacramento de la reconciliación nos permitió contar con un espacio de escucha y misericordia.

También el humor, la música y el baile fueron un ingrediente que nos ayudó a continuar tejiendo lazos de hermandad entre nosotros.

Creemos que las metas que nos propusimos fueron satisfactoriamente alcanzadas:

– Convocar miembros de las diferentes comunidades comprometidos con el proyecto educativo-pastoral de las Hermanas Dominicas del Santísimo Nombre de Jesús.

– Propiciar un espacio de profundización en los rasgos de la identidad cristiana y de la tradición de la Orden de Santo Domingo para que los participantes intensifiquen su compromiso evangelizador en sus comunidades de origen.

– Reforzar vínculos de fe y amistad para propiciar un mayor intercambio de experiencias evangelizadoras entre nosotros.

–  Afianzar el proyecto pastoral congregacional desde políticas de identidad que fortalezcan el sentido de pertenencia a la Orden Dominicana y a la iglesia local.

– Consolidar la red de los distintos actores institucionales para potenciar el trabajo pastoral local desde el intercambio de saberes y experiencias con otras comunidades.

Durante estos días hicimos un viaje intelectual-espiritual por distintas temáticas que nos ayudaron a revisar nuestras prácticas docentes. La Hna. Stella Zamero nos recordó que como cristianos y dominicos, estamos invitados a ser sal y luz del mundo… a la vez que Rosita Monti nos hizo encender la llama de nuestras vidas y el canto de Cristina nos emocionó provocando en nuestro corazón el deseo que la luz de nuestro interior ilumine todo a nuestro alrededor. También Magui Spamer con la lectura del texto de Galeano nos recordó que podemos ser fuegos grandes para encender a quienes se acerquen.

La Hna. Alejandra Elbaba inició la mañana ayudándonos a descubrir la presencia silenciosa del Espíritu de Jesús, recordándonos que la meditación en silencio nos vuelve a nuestro centro, a nuestra casa, allí donde habita Dios.

Con la Hna. María Haydée Herrera conocimos al coreano Byung Chul-Han y con él reconocimos los rasgos culturales de nuestra realidad: la aceleración, la exposición excesiva en las redes sociales, los riesgos de la transparencia, el cansancio que emerge del narcisismo.  Por otra parte nos ayudó a volver a disfrutar del aroma del tiempo, el shabat, la hora séptima, la pausa vital. Nos recordó la importancia de leer los signos de los tiempos, de ser comunidades de pentecostés y trayendo la lectura de Albert Nolan nos invitó a recuperar nuestra fe en Jesús como centro de nuestra espiritualidad. Para ello insistió en la importancia de constituirnos en comunidades de memoria donde la narración de la historia personal y comunitaria nos arraigue en nuestra identidad cristiana y dominicana.

Luego la Hna. Cynthia Folquer nos propuso un viaje por los caminos de Domingo, Boisdron y Elmina, recorriendo los contextos culturales en donde ellos vivieron y los desplazamientos existenciales que experimentaron como un sendero de espiritualidad. Este recorrido por nuestra historia dominicana nos permitió encontrar motivos de inspiración para nuestro compromiso como educadores hoy. Las fotos históricas de nuestras comunidades fueron verdaderas abridoras de memoria colectiva y nos ayudaron a continuar narrando las biografías de quienes nos precedieron y todavía nos inspiran.

La Hna. Victoria Canigia nos animó a rezar laudes, la oración universal de la iglesia y así nos unimos con los salmos, a todos los hombres de distintas latitudes que alaban en cada hora a Dios.

La Hna. Gabriela Zengarini  proyectó la película «También la lluvia» que nos acercó a nuestros hermanos dominicos Montesinos y Las Casas, a sus luchas por los descartados de nuestra sociedad. Nos provocó a pensar en el nuevo paradigma de misión, superando formas unilaterales para descubrir que no hay evangelización sin encuentro, relación de amistad y que ya no podemos hablar de destinatarios sino de interlocutores. Nos planteó el desafío de incorporar en nuestras prácticas educativas el análisis social y político desde la mirada de los excluidos, los descartados de la historia, sumando a esto la importancia de construir puentes como nos invita Francisco.

Analía Ruggeri y la Hna. María Lía Herrera, plantaron los retos de las nuevas subjetividades infantiles y juveniles y nos guiaron a realizar un examen de conciencia pedagógico revisando nuestro estilo de vinculación con niños y jóvenes y la manera de promover espacios de conversación que propicien la construcción de subjetividades que fortalezcan identidades creyentes y solidarias.

Los nuevos Areópagos en el mundo de las comunicaciones y su vinculación con el carisma dominicano fue la propuesta de Magalena Spamer, quien a partir de sus prácticas docentes en radio y televisión nos invitó a profundizar en la predicación dominicana a través de los multimedia y de las redes sociales y a ser críticos con estos espacios sin desconocer su potencial evangelizador. Nos invitó concretamente a trabajar en red y a intercambiar a través de la radio y las redes sociales nuestras prácticas pedagógicas.

Sobre las Sagradas Escrituras y la cuestión ecológica, la Hna. Mariana Zossi nos aportó un itinerario de reflexión bíblica que puede inspirar prácticas de educación ambiental, siendo esta antigua sabiduría bíblica una fuente inagotable para formarnos con criterios de cuidado de la casa común. Finalmente nos invitó a realizar una oración de intercesión por la creación.

El equipo del COIE, Analía Enrico, Cristina Sánchez y Catalina Ezquer junto a las Hnas. Haydée y Alejandra, estuvieron en todos los detalles de logística, como así también Rossana Aguilar quien estuvo atenta a los aspectos tecnológicos y de sonido para que todos pudiéramos disfrutar de este precioso espacio de estudio comunitario.

Queremos agradecer  a cada uno de ustedes porque con su participación hicieron posible que este encuentro sea tan rico y fecundo. Nos invitamos mutuamente a continuar profundizando y llevando a nuestras comunidades todo lo vivido y reflexionado, convirtiéndonos en agentes multiplicadores de esta hermosa experiencia.

Ver imágenes de este Encuentro en el siguiente enlace:
Flickr | Galería de imágenes | Encuentro de Pastoral Educativa 2017