HABITAR, DESCUBRIR, ANUNCIAR

Es un itinerario para “caminar juntos”, nace de la iniciativa de distintas congregaciones de hermanas y laicos de Rosario: Hermanas Dominicas del Smo. Nombre de Jesús, Hermanas Oblatas del Smo. Redentor, Hermanas Adoratrices y del Verbo Encarnado, con el objetivo de crear comunión y generar cultura vocacional.
La misión del “Equipo Despertar” es el acompañamiento cercano y el abrazo fraterno a los procesos de cada joven. Pretende ser ese espacio de confianza donde los jóvenes se sientan escuchados y valorados con todo el cariño en su propia historia de vida. Sabiendo que ¡Acá nadie camina solo!
Se proponen tres encuentros que continuarán desde el acompañamiento, pensados para profundizar la mirada y proyectar lo que sigue en un proceso de búsqueda vocacional.
El primer encuentro «Habitar» se realizó el sábado 27 de junio en el Colegio del Verbo Encarnado (La Paz 525). Se reflexionó sobre los espacios donde los jóvenes habitan todos los días: el club, el gimnasio, el barrio, redes sociales, el boliche, la Parroquia, la pastoral. El desafío fue aprender a habitar en uno mismo y priorizar los espacios que hacen bien y ayudan a crecer sanamente.
El segundo encuentro «Descubrir» se realizó el sábado 25 de julio en el Colegio Smo. Rosario (Arijón 423). Se profundizó en la escucha de ese llamado único y reconocer los dones y talentos de cada uno que ayudan a construir una realidad mejor.
El tercer encuentro «Anunciar» se realizará el sábado 29 de agosto en el Colegio de las Hermanas Oblatas (Arijón 851), donde “ponerse en acción” será el centro de reflexión, se invitará a planificar cómo llevar el mensaje del Reino y los deseos de transformar la realidad.
Cada encuentroinvita a comprometerse con la propia vida, desde el cuerpo y el corazón que se ponen en movimiento. Así es la dinámica:
- Conectar con el otro afinando los sentidos: en medio del barullo y los sonidos cruzados, el desafío es aprender a discernir la voz del Pastor, que se manifiesta en uno mismo, en los otros y en la realidad.
- Conectar con la propia historia: hacer consciente las decisiones y tendencias del propio plano vital. Reconocer los orígenes y raíces (lo que nos define), el camino actual (estudios, dudas, amistades) y esa ventana abierta a los sueños.
- Animarse a volar: reflexionar sobre miedos, la autoestima o presión social, reconociendo esa persona compasiva que inspira a crecer, con la mirada puesta en Jesús para desplegar las alas y volar alto.
- El Compromiso: todo se vuelve concreto. Es el paso del «yo» al «nosotros», buscando servir a los demás con generosidad.
- Momento del Corazón: cada encuentro termina con una Adoración Contemplativa. El Silencio y la fuerza del Evangelio.
Estos encuentros representan el comprometernos desde pequeños intentos que nos disponen a hacer comunidad y ofrecer nuestro don.




















