El Conversatorio «Amigos y Amigas de Elmina»

En respuesta al pedido del último Capítulo de la Congregación, desde la Comisión de Familia Carismática convocamos al Conversatorio realizado el pasado 30 de septiembre para cultivar la memoria de nuestras raíces carismáticas. Fue una apuesta para continuar tomando conciencia de ser parte de la gran familia de Elmina que abraza a todos los que se sienten identificados con su vida y con su obra.
En esta oportunidad, una vez más la hermana Cynthia Folquer nos acompañó a adentrarnos en la biografía de Elmina, del Padre Boisdrón y de sus primeros compañeros de ruta escuchando sus preguntas, dudas y certezas al hacer sus opciones de vida en el momento histórico que les tocó vivir.
Agradecemos su dedicación al estudio y la profundización de nuestra historia congregacional. Su manera cercana y apasionada de transmitir, tanto las historias conocidas como los pequeños detalles de los relatos llenos de novedad evangélica, nos ayudó a comprender los desafíos de los inicios. Fue muy significativo el recorrido histórico entrelazado con el camino de la sinodalidad para fortalecer nuestro propio caminar personal, familiar y comunitario.
Elmina Paz y el camino de la Sinodalidad
A la luz del Sínodo de la Sinodalidad impulsado por el Papa Francisco —hoy en distintas etapas de implementación en las iglesias y comunidades locales—, el conversatorio nos interpeló a descubrir el llamado a ser verdaderos compañeros y compañeras de camino en el hoy de nuestros colegios, familias y comunidades. En todos resonó el siguiente cuestionamiento: ¿cómo inspirar nuestra vida en los gestos que Elmina Paz tuvo y aprender de ella a seguir a Jesús?
Para responder a esta pregunta, la hermana Cynthia nos recordó que en Elmina encontramos un modo evangélico de vivir los vínculos, las relaciones y la amistad de forma transparente y saludable. Elmina Paz fue siempre un puente para llevar a otros/as a Jesús.
Citó a la filósofa Hannah Arendt quien afirmó que «la política trata de estar juntos los unos con los otros, aun siendo diversos…la política nace entre los seres humanos y se establece como relación; la acción necesita de la presencia de los otros, nunca puede ejercerse en soledad». Desde esta mirada, destacó cómo el accionar de Elmina junto a sus amigos y amigas fue una manera concreta de «hacer política» en una difícil situación de crisis humanitaria desde el cuidado, el vínculo y la fraternidad.
¿Quiénes fueron los amigos y amigas de Elmina?
Durante la jornada, Cinthya nos presentó con enorme frescura la red de afectos y alianzas que sostuvieron la vida de Elmina y su compromiso con los más vulnerables de la sociedad tucumana:
• Benjamín Paz (su hermano tan querido quien asesoró como abogado y desde la cercanía los inicios de la congregación)
• La hermana Tomasa Alberti (su primera biógrafa)
• Simona Acuña, María de los Ángeles Olmos y Catalina Zavalía que fueron sus amigas de confianza y compañeras en el camino de la consagración religiosa.
• Los profesionales que constituyeron el consejo de asesores del proyecto: Pedro Ruiz de Huidobro (médico), Emilio Terán (abogado y educador) e Ignacio Colombres (médico)
Un testimonio vivo de humanidad
Elmina Paz nos inspira a vivir esa dimensión de humanidad tan necesaria en los tiempos que vivimos. Nos recuerda que somos frágiles y que nos necesitamos unos a otros. A la luz del pensamiento del Papa León XIV en su encíclica Magnifica Humanitas, en tiempos de transhumanismo y posthumanismo, el testimonio de Elmina nos alienta a asumir el compromiso que nos toca en el cuidado de los demás, especialmente a los más vulnerables.
Te invitamos a ver nuevamente nuestro conversatorio a través del siguiente enlace:
El Conversatorio: «Amigos y Amigas de Eliman»
