Mural Renacimiento y “La sinfonía de las teselas” Hna Valeria Nougués – 2026
Del 22 al 25 de abril tuve la preciosa oportunidad de participar de las actividades organizadas por el Proyecto “Entre Compases” – proyecto de alianzas institucionales para promover la salud espiritual- , la Cátedra Pro+Tejer de la Universidad Complutense de Madrid y el Proyecto Repara, de la Arquidiócesis de Madrid, para la atención de personas víctimas y sobrevivientes de abuso de poder, de conciencia, espirituales y sexuales en la Iglesia. Fui invitada personalmente por mi hermana Águeda que coordinó estas actividades y por su equipo de trabajo.
El motivo de la convocatoria fue la presencia en Madrid de la Hna. Samuelle, religiosa ermitaña, mosaiquista francesa y víctima de abuso del sacerdote Marko Rupnik. Junto a Samuelle, el cineasta Quentin Delcourt, quienes pensaron un gran proyecto de reparación desde el arte y la creatividad: un mural en mosaico de 50 mts. cuadrados diseñado y confeccionado por la Hna. Samuelle, titulado “Renacimiento” y la película “La Sinfonía de las teselas”, dirigida por Quentin, donde se documenta el testimonio de la Hna Samuelle y de otras personas víctimas y sobrevivientes de abusos en la Iglesia y todo el proceso del mural. En diferentes lugares del mundo se han estado firmando teselas – los pequeños fragmentos con los que se compone el mural-, de esta manera el mural se constituye en una gran obra colectiva donde el clamor, los sufrimientos y los anhelos de vida nueva y esperanza son expresados y quedan en las entrañas mismas del mural, junto a tantas historias que causaron silencio, dolor, heridas y fracturas en las personas y en la vida de la Iglesia. En nuestra comunidad de Haedo realizamos una pequeña celebración para la firma de teselas de Argentina, previo a mi partida.
El día 23 de abril en el Seminario de la Cátedra Pro+Tejer, la Hna Samuelle y Quentin explicaron el proceso de cómo surgió este gran proyecto y las implicancias de vida, reparación y sanación para Hna. Samuelle y para todas las personas que nos fuimos sumando desde diferentes partes del mundo.
El día 24 de abril, fue particularmente significativo, ya que el equipo organizador, junto a Samuelle, Quentin y su equipo de grabación nos encontramos en la Capilla del Santísimo de la Catedral de la Almudena, donde la Hna. Samuelle había trabajado hace 15 años junto a Marko Rupnik. En dicho lugar, el Cardenal José Cobo firmó su tesela en el altar, donde se encontraban otras teselas firmadas en Madrid y entregó personalmente a Hna. Samuelle, como signo del deseo de compromiso y reparación del daño que algunas personas de la Iglesia ocasionan a tantas víctimas y sobrevivientes. Samuelle expresó que en los pasillos y capilla donde antes trabajaban y donde había sido abusada, hoy se construía un nuevo relato de vida y de esperanza.
El sábado 25 en las instalaciones de Cáritas y de Repara fuimos llegando un centenar de personas víctimas y acompañantes. En un ambiente muy cuidado se dio apertura a un acto, en el cual se leyeron poemas, se dio la bienvenida desde discursos comprometidos con la voluntad firme de acompañamiento y oportunidad de reparación del dolor de las víctimas. Samuelle y Quentin explicaron su proyecto y las intenciones del mismo. Un violonchelista, dos violinistas y una pianista interpretaron un fragmento de la Sinfonía de las teselas que nos conmovieron profundamente. Luego cada uno podía recorrer el lugar, donde al aire libre, mientras se continuaba escuchando música, se podían leer las tarjetas del Taller diccionario de Repara, con las palabras: Renacer y Reparar, las víctimas acompañadas expresaron lo que significan para cada uno/a y los que deseaban podían ampliar con sus aportes. Otro espacio era de construcción de un muro sobre: “El Dios en quien no creo” (porque justifica los abusos). Una galería artística recogía variados poemas, construcciones artísticas, interpelaciones y grabados. Fotos del proceso del mural y las teselas y las mesas donde se podía continuar firmando teselas. La jornada culminó con un momento para recoger lo vivido, mientras la Hna. Samuelle, junto a algunas personas que fue llamando, pegó las teselas en uno de los 200 fragmentos en los cuales se va a subdividir el mural para ser colocados en diferentes lugares significativos, especialmente en donde Rupnik hizo sus murales, como un contra relato reparador y testimonio de la fuerza del arte que sana y genera vínculos cuando se hace de manera colectiva.
La experiencia fue profundamente conmovedora en cada momento, los ecos de lo vivido continuarán en los corazones y en las vidas de quienes participamos. Puedo afirmar, desde mi vivencia personal que el arte sana, salva y restaura. Es desde allí que también se pensó esta gran obra, donde se contrarresta el silencio del abuso a la palabra que se expresa como denuncia, como clamor y deseo, desde el gesto que no quiere quedar en la fractura, sino conscientes de los quiebres que provocan los abusos es posible reconstruir y renacer como parte de un todo que suma fuerzas y conciencia para un cambio y una conversión en nuestra Iglesia.
Hna. Valeria Nougués op










