Consejo Ampliado 2026

En nuestra casa de Ascochinga (La Pampa – Córdoba) del 29 al 31 de mayo de 2026, realizamos la reunión del Consejo Ampliado de la Congregación. En esta oportunidad, participamos hermanas y laicas del Equipo de Gobierno, las prioras y las coordinadoras de las Comisiones de Economía, Formación, PJV, Familia Carismática, Comunicación, Cuidado y Protección, JPIC y Patrimonio Cultural) El objetivo fue compartir las planificaciones de cada una de las comisiones y del equipo de gobierno de la congregación a fin de formular la agenda común del cuatrienio a la luz de las Actas del Capítulo. En medio de un hermoso paisaje otoñal, vivimos dos días de oración, encuentro fraterno, reflexión personal y grupal que nutrieron los diálogos y decisiones conjuntas.
Al inicio, la hna. Alejandra expresó un llamado a ser hacedoras de paz y a la responsabilidad global ante los conflictos actuales. Enfatizó la necesidad de hacer las paces con nosotros mismos, con todo lo que se pelea en nuestro corazón, con lo que nos cuesta aceptar y que, por ello, nos trae más sufrimiento. Fue una invitación a hacer procesos de pacificación personal y comunitaria dentro de nuestras instituciones, de nuestras comunidades, y dentro de cada una de nosotras. Sus palabras impulsaron el trabajo colaborativo entre hermanas y laicos, orientado por cuatro líneas inspiradoras: la hondura espiritual, la pasión por el Reino, la compasión y liderazgo dominicano.
Con la moderación de Flavia Dezzutto, reflexionamos aspectos clave del liderazgo dominicano para discernir en corresponsabilidad la misión según la ordenaciones y recomendaciones de las Actas Capitulares para cada área. Las participantes compartimos sueños de un liderazgo laical en red, la necesidad de soltar prejuicios y la importancia de la oración, el estudio y la vivencia comunitaria para servir a la dignidad de las personas más vulnerables de nuestros contextos.
Las comisiones presentaron sus planificaciones. Se proyectó la agenda congregacional hasta 2029, destacando encuentros de formación, asambleas y espacios de retiro espiritual enfatizando la articulación constante y la sinergia entre todas las áreas para una misión compartida y sinodal. Para todas fue una experiencia significativa y gratificante gracias a los lazos que nos unen a nuestra madre Elmina y su obra en el Espíritu de Jesús.











