Carta de Boisdron

Fiesta en Honor a Santa Catalina de Siena – Colegio Santa Catalina (Tucumán)

«Con la mirada atenta, compasivos y cercanos en el caminar»

Catalina, fue una mujer que supo caminar desde lo profundo de su corazón hacia el corazón de los más vulnerables, fue una mujer muy admirable, Dios la hizo así, y es por ello que su figura trasciende el tiempo y las geografías. De alguna manera Catalina es un paradigma, es decir, un modelo de mujer santa y comprometida que interpela y anima a hombres y mujeres de todas las épocas.

Cuando nos acercamos a sus escritos y cartas, nos sorprende y sobrecoge. Cuando leemos su vida, nos damos cuenta que cuando habla y responde a los desafíos de su lejano tiempo, ilumina el caminar del nuestro; vive totalmente integrada en su mundo medieval, responde a los desafíos históricos del siglo XIV, inmersa en una sabiduría inagotable que atraviesa los siglos y sigue proyectando luz y estímulo al nuestro. Es algo que se descubre solamente en algunos personajes privilegiados a lo largo de la historia.

La fiesta de Santa Catalina de Siena 2024 invitó a toda la Comunidad Educativa a pensar y reflexionar sobre un estilo de vida y una forma de estar en ella, que continúa siendo hoy un reto para cada uno de nosotros.

Entre muchas de las actividades que a lo largo de este tiempo, que fueron una ocasión de aprendizaje para niños, niñas y jóvenes, destacamos de manera especial la procesión en honor a Santa Catalina, que se realizó el pasado 29 de abril por las calles de nuestra ciudad, en la que se hizo presente una multitud de personas, estudiantes, familias, exalumnas, comunidades educativas hermanas como el Colegio Santa Rosa, Hermanas de la Congregación, jóvenes Voluntarios y niños y niñas de Infancia y Ecos Misioneros ; fue un caminar que invito a la oración, al silencio, a la acción de gracias y a celebrar que somos una gran comunidad.

Como Catalina, queremos continuar construyendo un mundo más humano. Como ella, que supo ser sostén en momentos de dolor, supo cuidar con palabras llenas de amor, con su vida sostuvo a aquellos que no tenían ganas de seguir e incluso que querían dejarlo todo y no intentar un futuro con esperanza.

Santa Catalina hoy nos interpela y nos lleva a reconocer el dolor del otro, a cuidarlo y saber caminar a la par de un modo más humano como lo hizo el mismo Jesús.