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40 años de vida religiosa de la Hermana Matilde

08/01/2018

¡Gracias a Dios y a su Madre Santísima!. Fue un hermoso viaje, inolvidable. Estoy muy feliz por haber podido viajar junto a mi comunidad y dar gracias a Dios por su gran amor y misericordia, y por las maravillas de la Creación.

Fue un viaje muy tranquilo, contemplando y dando gracias por tanta belleza y por la vida en la naturaleza. Puedo proclamar que es inmenso su amor para con todos sus hijos.

Las Cataratas te renuevan, te fortalecen, te dan vida, porque ahí está Dios con toda su Providencia cargada de amor y misericordia. Renueva nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor para seguir apostando por la vida, ya que nos asombra y nos hace meditar en la majestuosa Creación y nos anima a cuidar la naturaleza, como nuestra propia vida, con delicadeza y mucho amor.

Gracias damos a Dios por su gran amor y misericordia para con cada uno de nosotros sus hijos, creaturas todas. ¡Grande es nuestro Dios!.

Me invitó al silencio y a contemplar como el alma que espera al Amado con amor y con fe:

“Creaturas todas bendigan a nuestro Dios, Padre Creador.

Sol y luna bendigan y alaben todos.

Cielo y tierra, alaben al Señor, porque ha hecho maravillas.

¡Gloria y alabanza, continuamente a su gran amor para con cada uno de nosotros sus hijos!.”

Muy hermoso el lugar, la gente tanto del hotel, como los guías que nos brindaron sus conocimientos.

Me gustó conocer tanto del lado de Brasil, como de la Argentina, pero más me gustó del lado argentino porque era como estar dentro del agua, la veíamos muy pero muy cerca. Me caminé todo, porque no me quería perder nada de este lugar.

Fuimos a las minas de Wanda, a las ruinas de San Ignacio, al establecimiento de la yerba mate, donde nos enseñaron sobre su cultivo y producción. Todo fue muy lindo.

Que Dios y la Santísima Virgen nos ayuden a cuidar y mantener estas maravillas y nuestra naturaleza.

Agradezco a mi comunidad y a mi congregación por haber vivido esta experiencia inolvidable, por tanta cordialidad y delicadeza. ¡Fue la primera vez que salgo del país y de pronto me encuentro en una triple frontera!

¡Viva la Argentina, siempre católica! Dios los bendiga siempre, siempre. ¡Salud y paz!

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