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Curso online de meditación

Los días 2 y 3 de octubre, la Fundación Elmina Paz Gallo se aventuró en una nueva experiencia: realizar en la virtualidad un curso de Introducción a la meditación zen que, hasta ahora, se venía realizando dos veces al año de forma presencial, con la animación de la Hermana Alejandra Elbaba.

Se organizó  todo de tal manera que los participantes pudieran compartir cada momento en un clima de silencio y quietud, como lo sugiere esta tradición, desde sus hogares. Al comenzar, el grupo se propuso respetar los horarios y el silencio como una forma privilegiada en esta situación, armonizar grupalmente y a la vez propiciar el mejor clima posible para la práctica individual. De esta manera, se fueron conjugando las orientaciones, la práctica y el descanso, a fin de experimentar la Presencia, en el aquí y el ahora.

Atravesando los espacios de meditación, pudieron descubrir una vez más que la actitud de recogimiento corporal, lejos de ser una simple postura fisiológica, es uno de los caminos para volver a nuestro centro, a nuestro verdadero ser, donde nos encontramos el Dios que nos sale a cada paso del camino y nos invita a la comunión con Él, en lo secreto.

Al finalizar, dieron gracias y compartieron la alegría de haber disfrutado de esta experiencia desde distintos lugares de nuestro país (Tucumán, Santiago del Estero, Rafaela, Buenos Aires, Rosario), oportunidad posibilitada por la conexión virtual.

Compartimos el comentario de una de las participantes:

En lo profundo aturde el silencio, se abren puertas desconocidas, hay otra luz distinta, otro aire, en lo profundo hay otro…

En lo profundo yo soy, vos sos, nosotros somos un camino interior…. una verdad, una vida inacabada de búsqueda de Dios….

 El silencio no es una meta a alcanzar, ni algo a construir, mucho menos un premio a merecer. No está más allá, está aquí, en la consciencia activa del nosotros y en la comunión con los otros y con Dios, que no es otra cosa que el amor.

Cuando una puerta interna se abre lo que venga hará que rebalse, parte de lo nuevo, parte de lo que ya está en una renovación constante de aprender.

Sin prisa disfruto el viaje del silencio, llenándome del aire, sin prisa disfruto el silencio y me abajo a lo profundo … cambio con cada experiencia, en cada encuentro, en cada sentada… crezco y se amplía el horizonte…

 

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